"Otros apellidos habituales en Corea son Park (o Pak) y Lee (o Yi)"

 

 

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Time

Título coreano:, Shigan (literalmente: “Tiempo”)
Año: 2006
Género: Drama
Temas: Relaciones de pareja / Belleza
Dirección: Kim Ki-duk
Guión: Kim Ki-duk
Reparto: Park Ji-yeon (She-hee), Ha Jung-woo (Ji-woo), Seong Hyeon-ah (See-hee)
Presupuesto
: 1 millón de dólares
Espectadores: 28 mil en Corea

- Estrenada en cines de Espanya en el año 2007 también con el título de Time.

 

Una chica joven, Seh-hee , decide someterse a una operación de cirugía estética que le cambie totalmente la cara. Lo hace porque ve a su novio, Ji-woo , flirtear con otras chicas, y piensa que es porque después de un año de estar juntos ya se ha cansado de ella, de ver cada día el mismo rostro. Una vez transformada, tratará de reconquistar a Ji-woo sin advertirle de nada, presentándose de nuevo a él con el nombre de See-hee .

La pareja protagonista en uno de sus momentos felices. Young-bin y su padre: de tal palo tal astilla.
(Imágenes extraídas de www.cine21.com)

¿Para quién trabaja Kim Ki-duk? ¿Para el público? ¿Qué público? ¿Para la crítica? ¿Para sí mismo? Parecen preguntas legítimas después de lo sucedido con Time. La película número trece de Kim estuvo a punto de no ser estrenada en los cines coreanos. El motivo, la negativa del director a presentar la película a sus compatriotas después de la sucesión de fracasos en la taquilla sufridos por sus anteriores títulos (la precedente The Bow (2005), fue vista por 1.226 personas en la única sala donde se proyectó el film en toda Corea). Finalmente, la distribuidora Sponge House convenció a Kim de hacer un estreno reducido a unas pocas salas. Seis han acabado siendo los cines que se han decidido a proyectar Time, los cuales han vendido treinta mil entradas. Unos aceptables resultados (1), dadas las circunstancias (2).

Kim Ki-duk parece ser un caso un poco extremo de un hecho, por otra parte, bastante habitual, como es que los directores llamados independientes, aquéllos que se arriesgan con originales propuestas a menudo provocadoras, no son muy bien acogidos, no ya por el público de su país, sino por el de ningún otro lugar (el supuesto éxito internacional de, por ejemplo, el propio Kim Ki-duk, se refiere a festivales y salas de cine alternativo) (3). Pero lo más curioso del caso que nos ocupa, es que con Time el director parece haber querido acercarse al gran público. En primer lugar, narra una historia que puede encontrar ecos en la vida de mucha gente. Las intervenciones de cirugía estética son un tema de actualidad, de éstos que ocupan espacios en telediarios y periódicos, sobre todo en Corea del Sur, donde un gran número de chicas jóvenes se someten a este tipo de operaciones, a menudo de manera demasiado caprichosa.(4) La radical decisión de Seh-hee en la película toca de pleno esta problemática, con lo cual Kim introduce su film en el tejido social. Los escenarios son reveladores en este sentido. Lejos de las islas de The Isle, Spring, Summer, Autumn, Winter and... Spring o The Bow, aquí cobra especial relevancia el concurrido bar donde los protagonistas se encuentran y discuten una y otra vez a la vista de todo el mundo. No es la primera vez que Kim hace referencia a un problema social de la Corea actual, pues Bad Guy y Samaritan Girl trataban el tema de la prostitución, pero el mundo que reflejan es violento y marginal, alejado del día a día de la mayoría de la gente.

Además, Kim renuncia a uno de los rasgos formales más característicos de su estilo: el silencio de sus protagonistas (que, en cierta manera, los convertía también a ellos en islas). Esta decisión se tiene que considerar muy significativa, más allá de que tenga continuidad o no en el suyos próximos proyectos. Haciéndolo, acerca la narración del film a aquello a lo que el público está más habituado. Durante los primeros minutos, en muchas escenas, podríamos pensar que asistimos a un convencional drama de pareja, un tipo de película que cualquiera habrá visto multitud a veces. Time resulta, en este sentido, una película familiar, en la cual, eso sí, Kim introduce su habitual poética: la playa de las estatuas, los labios pintados de la mascarilla con que Seh-hee se protege la cara después de la operación... El cine de Kim Ki-duk es siempre más evocador que explícito. Time es así durante su primera parte, contenida, equilibrando magníficamente su parte poética con la que podríamos llamar realista. Demasiado quizás, o eso debió pensar al director, porque durante los últimos minutos decide forzar la historia y llevarla por unos caminos demasiado estrambóticos. No revelaré lo que sucede para aquéllos que todavía lo tengan que descubrir, pero a mi entender Kim destruye una historia comprensible y emocionante en su afán de sugerir demasiadas cosas.

Comentario colgado el 01/02/2007

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(1) Así lo han expresado Sponge House y el propi Kim Ki-duk, quienes aseguran sentirse tan satisfechos que ya preparan el estreno coreano del siguiente film de Kim, Breath (después de que, de nuevo, los rumores apuntaran a que este no se produciría).

(2) Encima, poco antes del estreno, Kim insinuó, durante una entrevista televisiva, que el desprecio por sus películas se devía a la estupidez de los espectadores. Declaraciones de las que pocos días después se retractaría diciendo que la culpa era suya por hacer “películas miserables”.

(3) Sólo 13 mil personas han visto Time en Españaa (con una población equivalente a la de Corea del Sur).

(4) No por casualidad en 2006 se estrenaron otros dos filmes coreanos con esta temática: Cinderella (dir. Bong Man-dae) y 200 Pounds Beauty (dir. Kim Yong-hwa).

Cinema Kim © copyright Jordi Codó.