"Fue a través de la península coreana como se poblaron las islas japonesas"

 

principal




català

Sorum

Título coreano:, Soreum (equivalente a la expresión: “Piel de gallina”)
Año: 2001
Género: Terror psicológico / Drama
Temas: Sentimiento de culpa / Traumas de infancia / Deudas del pasado / Fatalidad / Lado oscuro del ser humano
Dirección: Yun Jong-chan
Guión: Yun Jong-chan
Reparto: Kim Myeong-min (Yong-hyun), Jang Jin-young (Sun-yeong), Gi Ju-bong (Lee), Jo An (Eun-soo)
Presupuesto
: -
Espectadores: 80 mil en Seúl

- Editada en DVD en España por Fatal Vision con el título “Sorum”

 

 

Yong-hyun, un joven taxista con un oscuro pasado, se muda a un semi-ruinoso edificio de apartamentos de la gran ciudad. Allí entra en contacto con los únicos inquilinos que no se han decidido a marcharse: un escritor frustrado de dudoso talento, una maestra de piano traumatizada después de que su novio muriera en el misterioso incendio de su apartamento (el mismo que ha alquilado Yong-hyun) y la encargada de una tienda de alimentación a quien su marido pega constantemente. Yong-hyun pronto establece una relación sentimental con ésta última después de que ella asesine a su marido y le pida ayuda para esconder el cuerpo. Pero no es el presente de los personajes sino su pasado (y también el del propio edificio) aquello que entorpece sus vidas.

Una imagen no de contemplación sino de alienación. El edificio Migum, un protagonista más.
(Imágenes extraídas de www.cine21.com)

Hay películas que, al margen de las cualidades generales que puedan atesorar, son valoradas y recordadas por haber supuesto, en el momento de su aparición, una renovación de los paradigmas habituales (a menudo estancados o sencillamente nefastos) que provoca (no siempre) un punto de inflexión. Es el caso de Sorum, un film nacido en un momento en que el cine coreano trataba de ponerse al día en materia de cine de terror a base de insustanciales slashers de imitación (los Bloody Beach –Kim In-soo, 2000 – o The Record –Kim Gi-hun, Kim Jong-seok, 2000 –), excepto alguna honorable excepción como Memento Mori (Kim Tae-yong, Min Kyu-dong, 1999), con la cual la cinta del debutante Yun Jong-chan guardaba más de un parecido.

Yong-hyun (izquierda) y Sun-yeong se pasean como fantasmas por el decrépito pasillo.

Sorum aporta al género de terror surcoreano su variante psicológica. Por eso, es posible que los amantes de las emociones más fuertes se quejen de que "no pasa nada". Efectivamente, la acción es mínima, y la responsabilidad de generar tensión recae sobre la atmósfera, siempre inquietante a la vez que misteriosa (Yun cultiva el género a través de escenas extrañas, como la de las luces intermitentes del pasillo). Tiene que ser así, pues en el núcleo argumental de la propuesta se encuentran temas como la culpa, los traumas de infancia, las deudas con el pasado o el fatalismo, auténticos asediadores sin rostro de los protagonistas. La voluntad de insinuar hace que se recurra a menudo a la metáfora, como la del edificio en ruinas donde viven los personajes, que algunos han querido entender como un signo del interés del film por la crítica social, pero que representa más bien la desguazada alma de sus inquilinos.

No por todo eso la película resulta menos aterradora. Al contrario, el estilo gélido con que Yun desarrolla la trama (un ejemplo claro sería el momento en que Sun-yeong aparece detrás de Yong-hyun toda cubierta de sangre después de no haber matado a su marido, instante que no se acompaña ni de música estridente ni de efectos sonoros impactantes) enrarece el ambiente hasta provocar desasosiego. Además, como ha apuntado un crítico (1), el espectador, rodeado de monstruos (2), se encuentra indefenso, ya que el individuo en quien de entrada parece que se tenga que proyectar, Yong-hyun, se acaba revelando como otro ser desquiciado.

Jang Jin-young hace una gran interpretación.

El éxito (sólo) crítico del film no fue suficiente como para iniciar una nueva corriente principal en el seno de la industria, que pronto se decantaría por la importación de otro modelo foráneo –en esta ocasión asiático–, el del fantasma-de-pelos-largos. De todos modos, su influencia puede verse en obras con cierta vocación artística como Spider Forest (Song Il-gon, 2004) o Antarctic Journal (Yim Pil-sung, 2005). La originalidad de Sorum (relativizada con los años) hace recomendable no verla con ideas preconcebidas. No dejarse llevar por la idea de que se trata de un típico producto de terror asiático, a pesar que la podamos ver en nuestro videoclub al lado de títulos como The Wig (Won Shin-yeon, 2005) o Dead Friend (Kim Tae-kyeong, 2004), por mencionar dos coreanos.

Comentario colgado el 30/03/2008

----------------------------------------------------------------------------------

(1) Peter Y. Paik, The Film Journal

(2) Me refiero a personajes tenebrosos y sórdidos. Y aprovecho para destacar las caracterizaciones que hacen sus intérpretes, especialmente Jang Jin-young, más que nada por hacerse creíble en un papel muy alejado de su imagen de cara bonita de los anuncios publicitarios, y que le valió diversos premios en Corea, entre ellos el prestigioso Blue Dragon.

Cinema Kim © copyright Jordi Codó.