En el año 1375 un grupo de diplomáticos del reino de Koryo son enviados a entrevistarse con los dirigentes Ming de la China, con la intención de pedir disculpas por el asesinato de un emisario chino unos meses antes. El recibimiento que les dispensan, sin embargo, no es el esperado: los embajadores son asesinados, y los soldados que les escoltaban, expulsados. Durante el camino de vuelta a casa a través del desierto, el grupo de hombres –entre los cuales se cuenta un esclavo liberado por su amo|dueño moribundo, que posee unas capacidades guerreras excepcionales– se tropiezan consigo con unos militares mongoles que han secuestrado a una princesa china. Reanimar a la princesa en la corte podría permitirles recuperar el favor de los Ming, y deciden correr el riesgo de rescatarla.

(Imágenes extraídas de www.cine21.com)
Algún espectador desprevenido podría pensar viendo Musa que se encuentra delante de una película china –si no fuera por la voluntad de los protagonistas, expresada reiteradamente, de regresar a Koryo (nombre que el DVD español se encarga de aclarar traduciéndolo por Corea, tanto en la versión doblada como en los subtítulos, haciendo así un flaco favor al rigor histórico). La confusión no sería extraña. Quien no esté familiarizado con el star system del cine coreano y no sepa distinguir entre las diversas lenguas de Asia Oriental, se fijará en las similitudes con otras epopeyas de ambientación histórica recientemente venidas de China. Un largo viaje por abrumadores paisajes, guerreros y princesas, artes marciales... son características que nos remiten a los últimos filmes de Zhang Yimou o a títulos como Warriors of Heaven and Earth (dir. He Ping, 2003) (1). No es casualidad. Valga decir que Musa es anterior a todos los títulos mencionados, pero hay que tener en cuenta que éstos no son más que la punta del iceberg de una tradición que de un día para otro, a raíz del éxito de Crouching Tiger, Hidden Dragon (dir. Ang Lee, 2000) (2), se hizo exportable hacia el Oeste (después de un proceso de estilización adecuado). El film de Kim Sung-su se inspira en esta tradición, y el resultado es un producto que no por ser poco habitual en la industria coreana está faltado de personalidad.
Musa era, no hay duda, un proyecto pensado para traspasar las fronteras coreanas, en un momento en que al cine de Corea éstas le empezaban a parecer pequeñas. Lo delata su condición de co-producción (sino-coreana), que le permitió contar en el reparto con Zhang Ziyi, una estrella fulgurante del cine asiático, y ahora ya también mundial (3). El mercado chino parecía, pues, el principal objetivo, y de ahí también el hecho de que la historia se localice en China, y que casi la mitad de los diálogos sean en mandarín. Con respecto al mercado internacional, a pesar de cierta popularidad obtenida entre los aficionados al género, lo tenía más difícil, al tratarse de un producto de perfil medio, hablando en términos de exportación a Occidente.
El film no se olvida, sin embargo, de su mercado interior. El reparto de actores está formado por algunas de las caras nacionales (masculinas) más emergentes del momento, como Ju Jin-mo, que había protagonizado Happy End (dir. Chung Ji-woo, 1999), y Jung Woo-sung, conocido gracias a los dos filmes anteriores del propio Kim Sung-su, Beat (1997) y City of the Rising Sun (1998); también cuenta con el veteraníssimo Ahn Sung-kee, sensacional en su papel de militar experimentado y responsable. Éstos aportan a la película una personalidad específicamente coreana, y el resultado es una versión particular de las historias épicas chinas: más realista, tanto en el tratamiento de la violencia (ni artes marciales imposibles ni muertes poéticas, sólo la cruda realidad de la guerra) como en las evoluciones de la trama; ausente de elementos de cariz fantástico, decantándose más por la fidelidad histórica (sin llegar a ser historicista) que por la fabulación; centrada en las relaciones entre unos personajes descritos de manera ambivalente, más humanizada, y alejada de recreaciones visuales efectistas. En definitiva una película de aventuras con ambientación de época que no apela constantemente al exotismo. Deberemos no confundirla con aquéllas que sí que lo hacen.
Comentario colgado el 07/06/2007
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(1) Estrenada en cines de España en el año 2004 con el título Guerreros del cielo y la tierra.
(2) Estrenada en cines de España en el año 2001 con el título Tigre y dragón.
(3) En realidad, en el momento de su contratación todavía no se había producido el estreno de Crouching Tiger, Hidden Dragon, y la actriz china basaba su fama tan sólo en su papel en The Road Home (El camino a casa) de Zhang Yimou. La fortuna sonrió a Musa, que se beneficiaría de la proyección posterior de la actriz sin, supongo, pagar más por su nuevo caché.