En un internado escolar femenino dos de las chicas, Hyo-shin y Shi-eun, mantienen una relación amorosa. Pero ésta poco a poco se deteriora a causa, por una parte, de los celos que despierta en Shi-eun la relación de Hyo-shin con uno de los profesores, con quien mantiene contactos sexuales, y de la otra, el rechazo por parte del resto de sus compañeras. La presión acabará siendo demasiado grande para Hyo-shin, que se suicida. Paralelamente, otra estudiante, Min-ah, encuentra el diario de Hyo-shin, cuyo fantasma pronto le pedirá que se lo devuelva.

(Imágenes extraídas de www.cine21.com)
Memento Mori es la segunda entrega de una saga de películas de terror agrupadas bajo el nombre de yeogo goedam, que se podría traducir como "historias terroríficas de chicas de instituto". Los otros tres títulos realizados hasta la fecha son: la inaugural Whispering Corridors (1998), Wishing Stairs (2003) y Voice Letter (2005). Todas ellas comparten una serie de características temáticas básicas, que definen la saga: localización en un internado femenino; muerte de una de las chicas, ya sea asesinada o por suicidio, y posterior aparición de su vengativo espíritu; ciertos apuntes lésbicos; y un comentario crítico, tanto de las instituciones educativas (muy estrictas en Corea) como de las relaciones humanas entre las compañeras de clase.
A partir de estas premisas, cada una de las películas realizadas se ha desarrollado de manera independiente, a pesar de mantener una cierta homogeneidad con respecto a las intenciones y a la imagen de marca. Memento Mori, sin embargo, puede considerarse como la oveja negra del grupo. Aparentemente, sobre el papel, contiene las imprescindibles dosis de acontecimientos paranormales, apariciones repentinas de fantasmas (sustos) y muertes sangrientas, que toda película de terror precisa. Pero el uso que los dos co-directores de la cinta, Kim Tae-yong y Min Kyu-dong (también encargados del guión), hacen de estos elementos, indica que su intención no era la de hacer terror al uso. Incluso se puede dudar de si tenían interés en el género (1). Durante buena parte del metraje estamos asistiendo a un drama, protagonizado por dos estudiantes que mantienen una relación de amor mal vista por el resto de sus compañeras. Incluso después de la muerte de una de ellas, una serie de flashbacks nos seguirán llevando fuera del terreno del fantástico, para acabar de narrarnos las dificultades por las que habían atravesado las chicas con anterioridad al fatal suceso. Y todavía, los momentos terroríficos que, en tiempo presente, aparecen en la segunda parte de la historia, están filmados con un extraño desapasionamiento, casi naturalizando la presencia de los espíritus. En cambio, los directores se han esforzado en crear un ambiente a lo largo de toda la película que produce auténtico desasosiego. Éste tiene más que ver con la sordidez de la muerte y con el atormentado amor de las chicas (en consonancia, también, con la personalidad de una de ellas), que no con la presencia de aquello sobrenatural. Pero se trata de una sensación genuinamente terrorífica que permitiría incluir la película dentro del género aunque no hubiera ningún fantasma.
Un aficionado al género en estado puro más bien encontrará aquello que busca en los otros tres filmes de la saga. Pero si tenemos en cuenta que éstos, en términos generales, son mucho más tópicos y aburridos, me decanto por considerar a Memento Mori como la más interesante de todas. Una confirmación, por cierto, de que el cine de terror coreano (y en general) se mueve mejor en los límites de los géneros que en su interior.
Comentario colgado el 27/02/2007
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(1) A pesar de haberse iniciado en la dirección de largometrajes con el género de terror gracias a esta película, tanto Kim como Min se han alejado de este en sus segundos trabajos (en solitario), y han optado por el (melo)drama en sus respectivos Family Ties (2006) y All For Love / My Lovely Week (2005).