No os dejéis engañar por el póster, porque no es la típica comedia romántica, como no podía ser de otra manera viniendo firmada (en el guión y la dirección) por Jang Jin, hombre caracterizado por insuflar aire fresco en el cine comercial surcoreano. Todos los tópicos están presentes (borracheras, moteles y enfermedades terminales), pero mirados desde un nuevo ángulo.
The Aimless Bullet (1961)
Otro de los grandes clásicos coreanos. Se trata de una película hoy disminuida por su mal estado de conservación, pero de vital importancia para entender la evolución del cine surcoreano de posguerra. Su director, Yoo Hyun-mok está considerado el maestro del realismo (si bien demuestra, sobre todo aquí, otras influencias, como la expresionista), y sus filmes, los más estilizados e intelectuales de la época.
The Housemaid
Un clásico del cine coreano, recientemente reivindicada como una película fundamental de la historia del cine. La más famosa de las realizaciones de Kim Ki-young, con la cual escandalizó a la audiencia de los años sesenta con una historia de infidelidad matrimonial a medio camino entre el melodrama familiar y el cine de terror.
Mother
Con el comentario de la hasta ahora última realización de Bong Joon-ho (director de Memories of Murder y The Host) ya son cincuenta los artículos contenidos en esta web, que acaba de cumpluir tres años. Una pequeña porción de lo que ha dado de sí, y sigue dando, el cine de Corea del Sur, y que Cinema Kim continuará acercando a los interesados. ¡Gracias a los que leéis esta web!
Die Bad
Opera prima de Ryoo Seung-wan, director de Arahan y Crying Fist. Toda una declaración de intenciones con respecto a los caminos que tendría que recorrer su cine posterior, entre la serie B, la autoría en versión cinéfila y la comercialidad. Un trabajo de artesanía hecho con poco dinero pero muchas ganas de experimentar. Una experiencia en bruto para paladares no demasiado refinados.
The Good, the Bad, the Weird
La más reciente y, hasta ahora, también la más popular de las películas de Kim Ji-woon, autor de títulos como The Quiet Family (también comentada en Cinema Kim) y A Bittersweet Life. Autodefinida como un western de resonancias leonianas, se trata en realidad de un divertido film de aventuras, menos oscuro y más plano de lo que Kim nos tiene acostumbrados, pero que se disfruta y mucho.
La poética de Lee Chang-dong: El cine y la vida
Con este breve catálogo de los aspectos más destacables de la manera de hacer cine de Lee Chang-dong cierro el especial sobre este director, que inicié con el comentario de todos sus filmes hasta la fecha, también incluidos en este link.
Attack the Gas Station!
A pesar de ser poco conocida, esta película del año 1999 fue una de las primeras sensaciones del 'nuevo cine coreano'. Comedia alocada y bastante 'gamberra', hace un repaso al zoológico social de la ciudad coreana en una historia sobre cuatro jóvenes que quieren atracar una gasolinera y acaban poniendo carburante a los clientes.
The Quiet Family
Opera prima del director Kim Ji-woon (autor de la reciente The Good, the Bad, the Weird), y un film con categoría de culto en la actualidad, gracias a su humor negro, su atrevido juego con los géneros y la presencia de actores como Song Kang-ho (The Host) y Choi Min-sik (Oldboy). Fue también uno de los primero títulos en dar a conocer a la actual generación de cineastas coreanos al mundo a finales de los noventa.
"Cines asiáticos: un reto analítico"
Análisis del tratamiento que la crítica de cine española ha venido dispensando a las películas coreanas estrenadas en cines comerciales en los últimos años. Con voluntad más descriptiva que reprobatoria, presento las principales carencias detectadas.
"Nosferatu. Nuevo cine coreano" (varios autores)
Buenas noticias. La revista Nosferatu, editora de sensacionales números monográficos de cine, ha dedicado su último número al cine coreano contemporáneo. Eso significa que el lector en lengua castellana podrá seguir adentrándose en esta cinematografía, conociendo nuevos autores, la evolución de algunos géneros y aspectos de su contexto cultural. Imprescindible.