Estamos en la Corea ocupada por los japoneses, poco antes del final de la Segunda Guerra Mundial. Dos hombres escapan de una prisión. Uno de ellos muere durante la persecución. El otro, Han-joong, se refugia en casa de un amigo y colaborador, como él, en la resistencia. Éste le encontrará un lugar para estar en casa de una joven enfermera, Kye-ja, que pronto se enamora de él. Un día, huyendo otra vez de la policía, Han-joong se esconde en casa de Mee-hyang, una mujer cuyo novio, Nam-bu, es un colaboracionista. Sin embargo, como también se encapricha de Han-joong, decide ayudarlo en su lucha.

(Imágenes extraídas de www.cine21.com y www.koreanfilm.org)
La preservación de las películas antiguas es un problema que afecta en todos los países del mundo. Se calcula que la mitad de los filmes producidos en Hollywood durante la primera mitad del siglo XX se han perdido. El caso de Corea es todavía más grave. Ninguna película anterior a 1945 se conserva hoy día en su totalidad. No sólo los deficientes sistemas de conservación, también la destrucción ocasionada por las guerras (sobre todo la que enfrentó a las dos Coreas) tiene parte de culpa en esta situación dramática. Del periodo que va de 1945 a 1955 (es decir, del final de la ocupación japonesa hasta al fin de la guerra civil) se han conservado cinco filmes. Hurrah! For Freedom es uno de ellos. Pero a pesar de la consideración que tiene de película completa, lo cierto es que son diversas las partes de la cinta que faltan (entre ellas, el final (1)), y el resto ha quedado muy estropeado, tanto en la banda de la imagen (con constantes saltos ocasionados por la ausencia de fotogramas demasiado deteriorados) como en la de sonido. La versión que actualmente podemos ver se realizó en los años 70, y aparte de los estragos del tiempo, ha sufrido también los de la censura de aquella época, ya que la huida al Norte de uno de los actores de la cinta –concretamente del que interpreta a Nam-bu, el malo de la historia– llevó a los responsables del remontaje a eliminar su presencia del film(!).
El resultado final, como se puede imaginar, es una narración incoherente, difícil e incluso molesta de seguir en algunos momentos. El valor que a día de hoy pueda tener esta producción es meramente histórico, como documento de una época, que nos muestra la manera de pensar, de sentir y de hacer de un país en un momento clave de su historia. De todos modos, tampoco parece que hubiera sido una gran película cuando estaba íntegra. Se trata de un proyecto hecho con urgencia. Ganada la libertad con el final de la guerra, había que alimentar las almas con historias de patriotismo, así que los productores cinematográficos se pusieron rápidamente manos en la obra. Hurrah! For Freedom fue el primer proyecto en ponerse en marcha (2), el primero realizado por coreanos libres. Así no es extraño que fuera un éxito. Además, contaba con los actores más populares, los mejores técnicos y un director experimentado. Su historia, abiertamente populista, mezcla la acción y el melodrama amoroso con un discurso marcadamente anti-japonés. ¿Qué más se podía pedir?
Sobre la cuestión ideológica, una aclaración. Estamos ante un film puramente comercial, no una obra militante. La ocupación japonesa no es más que un telón de fondo recurrente en un momento propicio. No se expresa ninguna denuncia en particular, ni se analizan las formas de la opresión, ni se retrata la vida de los coreanos bajo la represión, si no es tangencialmente. La atención se centra en la figura de un héroe de acción, Han-joong, y en el triángulo amoroso que forma con Hye-ja y Mee-hyang. En este cóctel, el nacionalismo y la lucha contra los japoneses no son sino dos ingredientes más (de moda en aquel momento) utilizados para atraer al público. Además, el director, Choi In-kyu, no cuenta precisamente con un gran expediente como patriota. Empezó su carrera en los años treinta. En aquel tiempo, es cierto, sólo se podía hacer cine dentro de la industria creada y controlada por Japón. Pero es que Choi no se limitaría a realizar melodramas moralistas, y durante los años de la confrontación bélica dirigiría películas propagandísticas de apoyo a las tropas niponas (3).
Choi era un hombre de oficio. Y dicen que muy bueno. La verdad es que viendo algunas de las escenas de acción de Hurrah! For Freedom –aquéllas que han quedado enteras– uno se puede dar cuenta. Tienen ritmo e intensidad. Dicen que Choi era muy exigente, y que tenía unos métodos de trabajo con los actores muy particulares. Según comenta el director Lee Kyu-hwan en el libreto que acompaña la edición del film en DVD (4), Choi no tenía muchos escrúpulos en cuestiones de trabajo, y era capaz de poner en riesgo la integridad física de los actores con el fin de conseguir una buena toma ; por ejemplo, haciéndoles caerse de lo alto de un muro en una escena de lucha, como podemos ver al inicio de esta película. Quizás por estas cosas también valga la pena ver el film. El resto ha quedado demasiado desvirtuado, y no sería justo valorarlo.
Comentario colgado el 24/06/2007
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(1) Según el guión original, al final Han-joong consigue escapar del hospital y unirse a los manifestantes que en aquellos momentos recorren las calles sublevándose contra los japoneses. Sin embargo, poco antes de su muerte, Jeon Chang-geon recordaba así el final del film en una entrevista: Con la ayuda de la enfermera Kye-ja, Han-joong escapa del hospital. Pero pronto es perseguido por un sidecar del ejército, y después de un tiroteo, muere. Es la madrugada del 15 de agosto (ver siguiente nota en el pie).
(2) El estreno se produjo el 21 de octubre de 1946, mientras que la guerra había acabado el 15 de agosto del 45.
(3) Con respecto al resto de su trayectoria, después de Hurrah ! For Freedom realizó otros dos filmes de cariz patriótico y algunas películas de educación cultural producidas por el Servicio de Información de los Estados Unidos. En el año 1948 fue misteriosamente secuestrado y llevado a Corea del Norte (no fue el único caso, ya que Shin Sang-ok vivió la misma suerte. Por la manera cómo se acostumbra a referenciar este hecho, sin embargo, parece que hay dudas sobre lo que realmente les sucedió).
(4) Me refiero a la edición coreana, a cargo del Korean Film Archive.