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Antarctic Journal

Título coreano:, Namgeuk-ilgi (literalmente: “Diario de la Antártida ”)
Año: 2005
Género: Drama / Thriller / Terror
Temas: Obsesión / Supervivencia
Dirección: Yim Pil-sung
Guión: Yim Pil-sung, Bong Joon-ho, Lee Hae-joon
Reparto: Song Kang-ho, Yu Ji-tae, Kim Kyeong-ik, Park Hee-sun, Yoon Je-mun, Choi Deok-mun
Presupuesto
: 8 millones de dólares
Espectadores: 1 millón en Corea

- Ganadora del premio Casa Asia, a la mejor película asiática, en el Festival de Sitges 2005.

 

El joven Min-jae se une a una expedición formada por seis hombres que se dispone a alcanzar el Punto de Inaccesibilidad de la Antártida (el punto más alejado del conjunto de costas del continente). El capitán del grupo es el experimentado Choi Do-hyung. hombre de gran determinación pero también de comportamiento extraño, que se empeñará en seguir adelante incluso cuando las condiciones lo desaconsejen. Esto turbará el ambiente dentro del grupo, sobre todo después de los malos augurios que provoca el hallazgo del diario de una misteriosa expedición británica de ochenta años atrás. A partir de entonces, los expedicionarios empiezan a sufrir alucinaciones.

Song Kang-ho (izquierda) y Yu Ji-tae, estrellas y protagonistas del film. El terror a veces proviene de la dureza de la situación.
(Imágenes extraídas de www.cine21.com)

Yim Pil-sung empezó en el cine, como tantos otros directores, realizando cortometrajes. Los suyos, sin embargo, recibieron unos elogios críticos extraordinarios (se habla especialmente de Souvenir (1997) y Baby (1999)), y eso le valió un prestigio crítico considerable. De esta manera se explicaría que su debut en el largometraje fuera con un pretendido blockbuster de temporada de elevado (y arriesgado) presupuesto. Y no se trataba de una obra de encargo. Antarctic Journal fue un largamente anhelado proyecto personal de Yim. que tardaría unos cinco años en poder iniciar. Durante este tiempo pulió y repulió el guión, con la ayuda de Bong Joon-ho y Lee Hae-jun (1). Sorprende la ambición de Yim en esta empresa, porque parece muy pesada para un debutante: rodaje en un país extranjero a miles de kilómetros (Nueva Zelanda, tan hot después del paso del "señor de los anillos"); complejos efectos especiales, que disparaban el presupuesto; trabajo con actores de primera línea; y, también, unas expectativas de taquilla muy altas.

La contrapartida era que estas circunstancias tendrían que jugar, después, en favor de la popularidad de la película. Representan un buen gancho tanto la presencia de estrellas como Song Kang-ho (aunque su estallido definitivo se produciría al año siguiente) y Yu Ji-tae. como el exotismo de la historia, al cual contribuye en gran medida el escenario de filmación. El uso de un género impuro (terror mezclado con thriller y drama), además, amplía el sector de la audiencia. Pero a la hora de la verdad, el film no atrajo al público como se esperaba, considerándose un fracaso (2). No me parece sorprendente, porque a pesar de su voluntad de ser un producto de entretenimiento (3), no se comporta como tal. Para empezar, no hace una exhibición gratuita del despliegue logístico y en efectos especiales invertido. Las creaciones digitales son austeras, buscando la efectividad, no apabullar al espectador; y los paisajes se filman sin espectacularidad turística, reforzando su aspecto inquietante (a destacar de la realización aquellos encuadres en que dos de los protagonistas hablan situados uno a cada extremo de la imagen, dejando en medio un gran blanco). Todo en consonancia con el concepto de la historia que tenía su autor. Y es que, a pesar de lo que pueda parecer atendiendo a algunas partes de la sinopsis, Antarctic Journal no es ni quería ser una aventura épica –aunque la supervivencia sea uno de los temas tratados–, sino un drama humano sobre la obsesión. Choi Do-hyung. como el Capitán Acab de Moby Dick. está dispuesto a arriesgarlo todo –incluso la vida de sus hombres y la suya propia– con el fin de alcanzar su objetivo (que le tiene que reparar una herida anterior), y lleva su afán hasta la locura, empujado por unas condiciones ambientales extremas. Todo el misterio y el horror que rodea a los protagonistas tiene que ver con la floración de sus oscuros sentimientos. Por eso resultan tan extraños elementos como el ojo monstruoso y fantasmal que aparece en el interior de un cubo lleno de hielo, la aparición del espíritu –con el rostro en tinieblas– del hijo del capitán Choi. u otros. Momentos de terror explícito que rompen con el tono mesurado del film, y ni siquiera tienen continuidad. Parece que el guión no puede escapar a uno cierto grado de obviedad, como con el hallazgo del diario de la antigua expedición británica y los paralelismos que se observarán a partir de entonces entre una y otra.

Otra debilidad del argumento es su confusión. La interesante y loable intención de meter al espectador en la (convulsa) mente de los expedicionarios, se ve lastrada en algunos momentos por rápidas sucesiones de imágenes misteriosas o fuera de contexto, que no hacen sino dificultar el seguimiento de la trama. Por suerte, todo eso se ve compensado por otras escenas elaboradas con gran pericia técnica y riqueza conceptual, que hacen agradable el visionado de la cinta de principio a fin. Algunas de ellas son escenas en verdad terroríficas, muy conseguidas, que introducen el film de lleno en el género.

Cuando escribo estas rayas, Yim Pil-sung prepara un nuevo film de terror, una adaptación libre del cuento de Hansel y Gretel. A pesar del batacazo, la industria vuelve a confiar en él. Es una buena noticia. Pienso que Yim es un director con talento, y a pesar de que en su debut no estuviera del todo acertado, creo que llegará a dar grandes momentos al cine de entretenimiento.

Comentario colgado el 18/06/2007

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(1) Bong Joon-ho. director de The Host. es de sobras conocido; Lee Hae-jun ha escrito los guiones de Au revoir, UFO (2004) y Like a Virgin (2006), y es codirector de la última.

(2) Un millón de espectadores, a razón de unos 6.000 won la entrada (6$), supone unos ingresos que no llegan a cubrir los gastos de producción.

(3) “Es puramente una película comercial”, confesava el director a un reportero del diario The Korea Times.

Cinema Kim © copyright Jordi Codó.